Horror series: 15 – El monstruo de Frankenstein

Este pobre armario deambulaba perdido por nuestro jardín. Olisqueaba las flores mustias, disfrutaba del canto de los cuervos y respiraba, con placer, el aire emponzoñado. Al vernos, se puso muy contento, corrió torpemente hacia nosotros y nos dio un gran abrazo que por poco nos saca el alma del cuerpo. Qué gran tipo. ¡Malditos aldeanos!

 

Nuestro vecino: Frankie

Hoy hemos recibido la visita de nuestro vecino de al lado. Se ve que le hacía falta un poco de azúcar al hombre para cocinar un delicioso postre, así que ha reunido el valor necesario y se ha acercado a nuestra puerta a pedirnos un poquito. Hemos aprovechado para conocernos un poco mejor y al final de la velada a accedido (a regañadientes, como puede verse) a posar para nosotros. Como le ha gustado el resultado, y nos ha confesado que es fan de nuestra Horror Series, se ha ofrecido amablemente para pasarse otro día con más calma y posar para una caricatura… ¡Qué majo es! ¿A que sí?

Horror series: 14 – Ghostface

De nuevo alguien llama a nuestra puerta y… tal es el susto que se pega que se le queda la cara tal que así.

Tras varios intentos, conseguimos convencerle de que guardase el cuchillito y nos permitiese hacerle un retrato con dedicatoria.

Ghostface es el protagonista de la saga slasher “Scream”, terror de adolescentes y persona que se crucen en su camino en general. No hace ascos a nadie.

¡Deseamos que os guste!

Las cuatro estaciones, de Desquiciados SC

Hace mucho tiempo, tanto que ni tan siquiera yo, que todo lo he visto, apenas recuerdo, llegaron a este mundo cuatro hermanas brujas, procedentes de un plano de existencia ajeno al nuestro, que huían de un más que nefasto destino.
En cuanto posaron sus ojos en el lugar al que habían ido a parar, y contemplaron la cambiante belleza que atesoraba, un anhelo, quizá deseo o quizá codicia, se aferró con fuerza en sus corazones. Discutieron mucho tiempo, tal vez horas o tal vez siglos. Todas querían reinar en ese, su nuevo hogar, y ninguna estaba dispuesta a renunciar a ello. Cada una de ellas quería moldearlo, según sus gustos y ambiciones. La discusión llegó a un punto muerto y el silencio se apoderó del lugar. Entonces, una idea surgió del aire y sobrevoló por encima de sus cabezas. Las hermanas estiraron los brazos para intentar atraparla pero la idea se movía demasiado deprisa para ellas.  Hasta que, en un despiste, chocó contra un árbol y cayó al suelo. Las hermanas se abalanzaron sobre ella sin dejarle tiempo a recuperarse. Cuando se levantaron, la idea había desaparecido en el interior de cada una de ellas y todas sonrieron satisfechas porque por fin habían encontrado la forma de resolver su conflicto: Se repartirían el mundo a lo largo del año, y durante ese periodo, cada una de ellas sería libre de gobernarlo como mejor le pareciera.
Decidieron que la hermana menor, Primavera, fuese la primera en comenzar su reinado. Se despidieron entonces con los mejores deseos y la pequeña vio como sus hermanas se dispersaban en busca de un hogar adecuado para cada una de ellas. Cuando las perdió de vista, paseó su mirada a su alrededor y en su pensamiento fue tomando forma la obra que haría de ese sitio un lugar de ensueño…
Primavera es la más pequeña de las hermanas. Por eso quizás, embriagada por su inocencia, se imagina el mundo como un lugar alegre, donde todo parece irradiar belleza y felicidad. Esa es la razón por la que todo ser vivo parezca renacer durante su reinado.  La razón de que el color resplandezca en todas partes, los animales vuelvan a iniciar sus actividades plenos de energía, los perfumes de flores y plantas se dejen llevar allá donde al aire le plazca hacerlo…
Verano se parece bastante a su hermana pequeña, pero una vez dejada atrás la inocencia, no logra ver el mundo de manera tan alegre y optimista. Durante su reinado, la obra de Primavera permanece casi en su totalidad, pero lo que tan solo era diversión y belleza evoluciona y se convierte en algo más pragmático. Como, por ejemplo, la maduración de los frutos. Es por ello que el radiante esplendor proporcionado por Primavera a las cosas, comience a decaer debido a las, en muchos casos, duras condiciones que Verano impone a su llegada.
Otoño aborrece la obra de Primavera, y aunque la ama con todo su corazón, hace todo lo posible por hacer que se imponga su visión del mundo sobre la de su hermana, a la que considera una soñadora. La melancolía que domina su reinado es consecuencia de la inmensa tristeza que aún la sacude por haber tenido que abandonar su antiguo hogar a la fuerza. Las verdes hojas que pueblan los árboles se secan y hacen que marrones y amarillos sean visión habitual allá donde se mire. Aunque sí tiene en común con Primavera el poco apego que tiene tanto al frío como al calor, prefiere quizá un ambiente más fresco que de otro modo. Procura que el cielo abandone ese azul intenso del que Verano lo pinta y los tonos grises se hacen sitio cada vez con más fuerza.
Invierno es la mayor de las hermanas, y la que más ha visto y padecido en su antiguo mundo. De ahí que su carácter sea frío y su corazón duro. Cuando llega su turno no puede evitar plasmar en el mundo ese carácter y todo se vuelve inclemente. Lluvia, hielo y nieve son constantes, la vegetación más débil se marchita, los animales menos fuertes mueren y el resto malvive, en espera de condiciones más clementes. La vida la ha hecho ser así muy a su pesar, y a menudo recuerda con anhelo cuando era una joven Primavera.